Reordenación de la CÍCER
Huerta de mar
Por su ubicación, en relación con la playa, no parece un lugar para la arquitectura, sino para el espacio, para intervenir manteniendo su valor de vacío.
La ciudad siempre se impuso sobre la arena. Proponemos que ahora sea la playa la que se adentre en la ciudad, conformándola a través del paisaje. Se restablece la relación entre dos mundos distintos, y se convierte en un espacio híbrido, soporte de usos entrecruzados.
La primera victoria de la playa sobre la ciudad es el pliegue del Paseo de Las Canteras. Éste retrocede, y se concibe así como el encuentro de dos olas que confluyen en una línea indefinida, provocando situaciones no regladas.
