DÉCROISSANCE
Aprovechando que están a punto de ser liberados los 33 mineros sepultados más de 600 metros bajo tierra, podemos contar que hace algunos años, en una visita guiada a la mina abierta de Chuquicamata en el Norte de Chile, descubrimos lo que significaba el decrecimiento. Allí nos explicaron que una empresa japonesa había comprado las montañas de material sobrante de los primeros años de vida de la mina. Al parecer aquellas montañas de residuos, tras una primera extracción de material, seguían teniendo mucho cobre por extraer. Las nuevas tecnologías permitían obtener beneficios de aquellos desechos. Cuando Serge Latouche en Francia o Carlos Taibo en España defienden el decrecimiento, ciertamente no están hablando de retirada, pérdida o descenso a los abismos, sino de una nueva mirada que encuentra valor en lo menos evidente. El vaso está lleno de piedras y de grava. Ahora nos toca poner la arena y finalmente el agua. Sigue habiendo margen para la acción, para la curiosidad, para el avance tecnológico o el desarrollo social. ¿Cómo será entonces el decrecimiento de la ciudad?. En La Isleta lo vemos y vivimos todos los días. (Imagen: Tutuytu - Basurama)
