Márgenes, Sergeant Pepper y arquitectura social. Y por qué no

Márgenes, Sergeant Pepper y arquitectura social. Y por qué no

Jose Mª López Medina

“Este libro nació de un texto de Borges. De la risa que sacude, al leerlo, todo lo familiar al pensamiento (…). Este texto cita ‘cierta enciclopedia china’ donde está escrito que ‘los animales se dividen en a] pertenecientes al Emperador, b]embalsamados, c] amaestrados, d] lechones, e] sirenas, f] fabulosos, g] perros sueltos, h] incluidos en esta clasificación, i] que se agitan como locos, j] innumerables, k] dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, l] etcétera, m] que acaban de romper el jarrón, n] que de lejos parecen moscas’. En el asombro de esta taxinomia, lo que se ve de golpe, lo que, por medio del apólogo, se nos muestra como encanto exótico de otro pensamiento, es el límite del nuestro: la imposibilidad de pensar esto.”

Así comienza el prefacio de Las palabras y las cosas (1966), la obra de Michel Foucault. El físico y poeta Agustín Fernández Mallo se refiere a este texto de Foucault en su ensayo Postpoesía (Anagrama, 2009) para señalar la aparición del concepto de heterotopía, un término que designa algo que está fuera de su lugar natural y que en el campo de la filosofía opuso al conocimiento lineal y cerrado una praxis de lo disperso y lo abierto. Fernández Mallo reconoce aquí un antecedente del salto cultural en que actualmente estamos inmersos, un salto hacia la configuración de un paradigma propio de nuestra postmodernidad tardía, o, como él prefiere llamarlo, un paradigma postpoético. La postpoesía propone desvelar la falsedad de la clásica distinción metodológica entre ciencia y poesía de que “la ciencia tiende a descubrir y la poesía a crear”: por el contrario, ambas constituyen representaciones y ambas investigan. En el solape de esas dos características, propias tanto de la poesía como de la ciencia, que el autor denomina colisiones en los extrarradios, esto es, en los márgenes, yace un terreno propicio a la condición postpoética. Una de las formas en que se expresa esa condición es la ruptura del carácter secuencial de la escritura clásica, que sigue un patrón lineal, para admitir la estructuración de un campo de conocimiento mediante un sistema de listas aparentemente aleatorias, un procedimiento emparentado con el hipertexto.

El listado no lineal aparece entonces como un recurso enormemente rico, en el cual, citando a Fernández Mallo, “esa proximidad virtual de elementos alejados permite crear cada vez un discurso nuevo originando prácticamente infinitas combinaciones y posibilidades”.

Se trata además de una lista en que, precisamente por no responder sus elementos a un solo criterio organizativo -lo cual le confiere, como en el texto de Borges, su carácter simultáneamente cómico e inquietante- nos remite a un solapamiento de categorías. No se trata de provincias de un territorio plano, sino de geometrías mutantes que pertenecen a distintos estratos y que, en su superposición, generan un mapa complejo (y por ello abierto e inacabado) sobre el objeto de estudio, una carta de navegación en la que las experiencias se dibujan en una suerte de archipiélago multidimensional.

Esta perspectiva nos permite afirmar con todo rigor científico (postpoético) y de forma radicalmente taxativa y provisional que el universo de la producción del hábitat contemporáneo consta de las siguientes partes: 1] En-Red, 2] Mejorando, 3] Participación, 4] Reciclaje, 5] Vivienda, 6] Nubes, 7] Despertares, 8] Florde1día, y 9] Inclusión. El Sergeant Pepper, vamos. Cualquier enciclopedia china que se precie lo podrá corroborar con una lista similar, esto es, con cualquier otra.